UN SIGLO DE INTERVENCIÓN EN EL RÍO: EL CORREDOR MULTIMODAL DEL TRANSPORTE

Siguiendo las recomendaciones del Plan Piloto para Medellín elaborado en el año de 1947, se estableció un corredor multimodal de transporte a lo largo del río Medellín convirtiéndolo en espina dorsal y principal eje de crecimiento de la ciudad.

Las zonas aledañas al río siempre fueron cenagosas e inundables y, por tanto, terrenos despreciables para la urbanización. Sin embargo, ya en el siglo XIX se había construido un camino carreteable que cruzaba todo el valle siguiendo la línea del río y varios puentes que lo atravesaban para comunicar los poblados de Otrabanda (Robledo, La América y Belén) con los de la villa.
     
El de la calle Colombia fue el primero de estos puentes, construido en madera en 1846 y reemplazado, luego, por el actual cuando se canalizó el río. Posteriormente en 1879 se construyó el puente de Guayaquil, aun hoy existente.
Otros puentes fueron el de la calle San Juan,  también en madera y el de El Mico de imponente y bella estructura.

El río seguía un curso regular en dirección sur-norte, pero con meandros y desvíos que lo hacían poco aprehensible. Ya en 1715 el Cabildo de Medellín comisionó a Don Diego Gómez de Abreo para que adoptara las medidas necesarias para la contención de los destrozos del río y para la construcción de caminos a cada uno de sus lados y de Ancón a Ancón.

A comienzos del siglo pasado se hicieron algunas obras de rectificación a base de rellenos de basuras y arborización entre los puentes de Guayaquil y Colombia.
En el año de 1940 la S.M.P. adoptó nuevamente la obra de rectificación entre Argos y Aguacatala, trabajo que continuó luego la Nación.

En la década del 60, la oficina de Planeación Municipal inició la construcción de una vía regional expresa a lo largo del río. El Plan Piloto había previsto fajas de 60 metros de ancho a cada lado del cauce del río, para dar cabida al sistema de transporte,  compuesto por ferrocarril nacional, metro urbano, metro expreso, sistema nacional, metropolitano y urbano de vías y un sistema de puentes que integrara los corredores transversales de transporte: calles San Juan, Colombia, la 30, la 33, la 10, entre otros; este sistema se ha desarrollado hasta hoy de manera parcial.

Si el río fue pensado primero como espacio-eje del sistema metropolitano de transporte, recientemente ha sido integrado bajo una nueva perspectiva que lo vincula con una idea más integral del desarrollo urbano de la ciudad: el futuro eje metropolitano; éste, además de los diferentes modos de transporte, integrará también edificaciones y espacialidades que acercarán a los pobladores a sus riberas.  Esto nos lleva a rememorar lo que el célebre escritor antioqueño Tomás Carrasquilla, escribía hace
más de un siglo sobre el río: “...Por arriba o abajo del ´puente de Colombia´ te invadía los domingos la estudiantina bárbara. Era la horda anfibia que trasegaba todo el día de tus riberas a tus corrientes, de tus arenales a tus bosques; un juego de aguas y un zambullir perpetuo entre las hartadas de naranjas y los atracones de guayabas....”. (Libro de Oro, 1975).


Instituto de Estudios Regionales de la Universidad de Antioquia –INER-.