|
Atuendos de diversos estilos, formas y colores establecen el paso de la desnudez al cuerpo vestido que oculta, pero también exhibe signos y símbolos, no sólo de belleza y confort, sino de elegancia, buen gusto e individualidad.
El vestido a través del tiempo ha mostrado cómo cada época marca la vida y el comportamiento de la gente, ya que en él se depositan ideales personales y colectivos que responden a las exigencias del medio.
En las últimas décadas del siglo XIX y en las primeras del XX, el traje fue altamente valorado en la mujer, puesto que no sólo le permitía hacer gala de sus atributos físicos, sino también del estrato social del cual hacia parte, ya fuera en calidad de hija o esposa; ello demuestra que el vestido y el vestirse superan las imple función de protección contra las inclemencias del clima y el medio natural. |
|
|
|
|
|
|
Ya para mediados del siglo XX, el vestido marca otra pauta en cuanto a la libertad, el ímpetu y la rebeldía que rechazan formas de ser y modos de vida complicados. |
Instituto de Estudios Regionales de la Universidad de Antioquia –INER-. |