LA FALDA CUESTA ARRIBA Y CUESTA ABAJO

Los felices años veinte trajeron consigo el mayor escándalo que jamás se había  visto en Medellín, con la falda a nivel de la rodilla. Con ello el pudor femenino dejaba de marcar la pauta.

La mujer espárrago se puso de moda y con ella desaparecía la afirmación del busto y las caderas.  El vestido se veía como un tubo que acaba en la rodilla.

Llegaron después los años 30’s, época mas benevolente con la moralidad de la vieja Villa; por ese entonces se alargaba la

falda, se insinuaban las curvas femeninas y las mujeres aspiraban a mostrar hombros anchos con grandes hombreras y  caderas estrechas.

Los años 60´s irrumpieron con un hecho originado en Inglaterra pero que revolucionó al mundo entero: la minifalda. Mary Quant conquistó el mercado mundial con una moda que en sus inicios provocó escándalo y hasta la desaprobación del mismo Vaticano.

La minifalda había logrado imponerse como fenómeno mundial y según su diseñadora “era la respuesta a los sentimientos de la sociedad de los sesenta.  Denotaba optimismo y sugería alegría y liberación”. (El Tiempo, 1968).

Posteriormente surge la maxifalda, también de origen inglés que, aunque tuvo sus repercusiones en el mundo de la moda, no se mantuvo por mucho tiempo.

Instituto de Estudios Regionales de la Universidad de Antioquia –INER-.