EL TREN METROPOLITANO Y LA CIUDAD DE HOY

Como solución al problema del transporte urbano reciente, se hizo realidad en la década del 90 del pasado siglo, otra obra pionera de los medellinenses.  Pensada desde que se realizó el Plan Piloto y esbozada luego, en sucesivos planteamientos, el Metro hace parte del desarrollo del corredor vial del río, aún en marcha.

Como otras grandes obras proyectadas en la región, el tren Metropolitano tuvo aguerridos defensores y obcecados detractores. Sin embargo, al igual que el ferrocarril, es la obra que ha logrado generar una percepción más nítida de progreso en los pobladores de la ciudad, la que se refleja en los afectos y el respecto que se tienen por ella.

Como todo gran proyecto de transporte, ha causado importantes transformaciones en el espacio urbano de la ciudad. El más importante de ellos se dio con su paso por el centro tradicional, donde espacios de la memoria como el parque de Berrío y la calle Bolívar cambiaron de nuevo su fisonomía para adaptarse a la nueva época que el Metro trajo consigo. También, al igual que el tranvía, abrió caminos de progreso y generó nuevos polos de desarrollo a lo largo de su recorrido.


Su trayecto a lo largo del río, desde los vecinos municipios de Itagüí y Bello, ha propiciado una interesante nueva relación de los habitantes con el río, tal vez impensada y algo fortuita, pero oportuna para la consolidación del eje metropolitano, que la ciudad necesita para la continuación de su crecimiento a lo largo del valle.

Instituto de Estudios Regionales de la Universidad de Antioquia –INER-.