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El
territorio antioqueño se halla localizado en latitudes bajas,
muy cerca a la línea ecuatorial, aspecto que lo coloca bajo
la influencia de la constante radiación solar y de la acción
de la zona intertropical de convergencia. Además tiene una
gran riqueza paisajística.
* Latitud
y longitud
Según las coordenadas geográficas que pasan por los
extremos del departamento, éste se localiza entre los 5°25'
latitud norte (parte meridional del cerro de Caramanta, en el municipio
de Andes) y 8°55' de latitud norte (Punta Arboletes, en el municipio
del mismo nombre). En el sentido longitudinal, las coordenadas extremas
son 77°07 (Puerto Libre, sobre el río Atrato, en el municipio
de Turbo) y 73°53' (Casabe frente a Barrancabermeja, en el municipio
de Yondó).
La oscilación de la temperatura en el departamento es prácticamente
igual durante todo el año, debido a la situación altitudinal
del departamento que determina que la duración de la radiación
solar sea prácticamente igual en el transcurso de todo el
año. La altitud modifica las anteriores condiciones dando
origen a varios pisos térmicos y a variados microclimas.
La localización del departamento en el sentido longitudinal
hace que el departamento como el resto del país, pertenezca
al huso horario 75°W para la hora civil.
* Situación Geográfica
El departamento de Antioquia se extiende desde la región
Caribe, en el extremo norte, hasta la faja septentrional de las
cordilleras Occidental y Central. Además, forma parte de
la región del Pacífico, en el Golfo de Urabá
y la adyacente al río Atrato. Esta ubicación incide
en las características físicas del departamento.
El fenómeno de la colonización ha hecho que se presente
una hibridación, ya que los antioqueños han asimilado
parte de las características folclóricas y costumbristas
de las costas Pacífica y Caribe y de la región andina.
A su vez, han extendido su área de influencia cultural a
las regiones circundantes, de manera particular a las que fueron
objeto de su colonización en el siglo XIX.
* Extensión y Límites
Antioquia tiene una extensión 63.612 Kms².
Limita al norte con el mar Caribe, en una longitud de 323 Km., comprendidos
entre Punta Yerbal, en el Golfo de Urabá y Punta Arboletes,
con el departamento de Córdoba, donde sirve de límite
la divisoria de las aguas de las serranías de Abibe y Ayapel;
con el departamento de Sucre (6 Km.) y con el departamento de Bolívar
(288 Km) mediante los ríos Cimitarra y Tamar.
Al oriente limita con los departamentos de Santander (167 Km.) y
Boyacá (78 Km.), sirviendo de límite el río
Magdalena.
Al sur limita en una longitud de 16 kilómetros con el departamento
de Risaralda, en el cerro de Caramanta. También lo hace con
el departamento de Caldas, por intermedio de los ríos La
Miel, Samaná, Arma y Cauca, entre las desembocaduras de los
ríos Arma y Arquía, este límite se extiende
por 238 Km.
Al occidente limita con el departamento del Chocó, a lo largo
de la cordillera Occidental andina y parte del río Atrato
(188Km) hasta su desembocadura en el golfo de Urabá, este
límite abarca una longitud de 551 Km.
En relación con el resto del país, Antioquia ocupa
el séptimo lugar en extensión, con el 6% del total
nacional, después de Amazonas, Vichada, Caquetá, Meta,
Guainía y Vaupés.
De la extensión total del departamento, 17.955 Kilómetros
cuadrados (28.2%) pertenecen a la región del Pacífico
de la que hacen parte los municipios de Apartadó, Arboletes,
Chigorodó, Dabeiba, Frontino, Murindó, Mutatá,
Necoclí, San Juan de Urabá, San Pedro de Urabá,
Turbo y Urrao.
A la región del Caribe corresponden 15.641 kilómetros
cuadrados (24.6%), teniendo en cuenta a los municipios de Anorí,
Cáceres, Caucasia, Remedios, Segovia, Valdivia, Zaragoza.
El resto, o sea 30.016 km. Cuadrados(47.2%) pertenecen a la región
andina.
Medio natural
El territorio del departamento de Antioquia es básicamente
montañoso (85%): en épocas geológicas pasadas
se formaron las cordilleras Occidental y Central, que albergan las
fosas de los ríos Magdalena, Porce, Cauca y Atrato. Los ejes
de las cordilleras igual que los lechos de los ríos, van
aproximadamente paralelos, en dirección general sur-norte.
Las alturas promedio del relieve oscilan entre los 300 m.s.n.m,
valles de los ríos Magdalena y Atrato y los 4.100 m.s.n.m.
en los páramos de Frontino, Urrao (en la cordillera Occidental)
y Santa Inés (en la cordillera Central).
* La Cordillera Occidental
La cordillera Occidental con dirección general sur-norte,
separa los valles del Atrato y el Cauca. En el territorio antioqueño
comienza en los Farallones del Citará (3.300 m), presenta
sus mayores alturas a unos 50 km de aquellos; constituidas por los
cerros Plateado (3.700 m) y Careperro (3.500); de allí la
cordillera se amplía hasta llegar al páramo de Frontino
o alto de El Burro (4.100 m), donde la vertiente Occidental se torna
larga (80 Km) y de pendiente suave (30%), hasta la orilla oriental
del río Atrato. La vertiente Oriental es corta (30 km en
promedio) y abrupta (60%) hasta la orilla occidental del río
Cauca. En la cuchilla Paramillo situada a 80 km al norte del páramo
de Frontino, se originan los ríos San Jorge, San Juan y Sinú,
los cuales seccionan la cordillera en tres ramales dirigidos hacía
el norte: las serranías de Ayapel (1.500 m), San Jerónimo
(1.500 m) y Abibe (500 m) ésta última forma parte
de la región de Urabá y termina cerca de la costa
del mar Caribe.
* Cordillera Central
Dentro del departamento de Antioquia esta cordillera es amplia y
maciza. Transversalmente se extiende desde el valle del río
Magdalena, en el oriente, hasta el valle del río Cauca, en
el occidente.
Al norte limita con el valle inferior del Cauca, donde pierde altura
y desaparece, sin embargo, se prolonga por el costado oriental por
medio de un ramal bajo y angosto.
Esta cordillera es dividida en dos ramales por el río Porce,
desde su nacimiento en las cuchillas de El Comino (2.400 m), San
Antonio (2.100) y San Miguel (2.400 m) hasta la desembocadura en
el río Cauca, al norte del departamento. El ramal que bordea
el valle del río Cauca es alto (2.500 m) angosto (12 Km)
al sur, y a partir del nacimiento del río Medellín
se amplía (40 km), dando origen a los valles de Aburrá
y Santa Rosa de Osos
(llamado localmente, Llanos de Cuiva), hasta finalizar en llanuras
del Bajo Cauca (300 m).
El otro ramal, que bordea el Valle del río Magdalena, aparece
dentro del departamento formando la cabecera del río Arma,
en el Alto San Félix (3.000 m); de allí hasta 100
km al norte, el ramal tiene cresta angosta y sus vertientes son
de pendientes que van de grado fuertemente quebrado (50%) a escarpado
(75%), y sus alturas oscilan entre los 2.500 y 3.000 m, desde este
lugar en adelante la divisoria disminuye en altitud y la vertiente
cambia su pendiente a fuertemente ondulada (25%). El modelado cerca
a la orilla occidental del río Magdalena, lo constituyen
colinas bajas (10m), alargadas (50 m) disectadas y erosionadas.
* Valle del río Atrato y región
de Urabá
El valle del río Atrato y el golfo de Urabá se encuentran
ubicados al occidente y nor-occidente del departamento respectivamente
El valle del río Atrato es ancho (30 km) cerca al golfo de
Urabá y angosto al sur (10 km). Dentro de este valle se identifican
en la parte meridional una serie de colinas sedimentarias, las que
debido a su altura (100 m) evitan que el sector sur occidental de
Antioquia sea inundable.
* Cañón del río Cauca.
Tiene una longitud en Antioquia de 400 km, caracterizados los primeros
240 por ser estrechos, y encajonados por las vertientes altas y
fuertemente quebradas (50%), de las dos cordilleras, tanto Central
como Occidental, sin embargo su fondo es plano.
Los últimos 120 km dentro del departamento de Antioquia,
presentan planicies aluviales donde se le conoce como Bajo Cauca.
El valle que allí se forma cubre una gran extensión
de 150 km que va desde las estribaciones de la cordillera Central
y serranía de Ayapel, hasta los límites con el departamento
de Córdoba.
* Valle del río Magdalena
El valle del río Magdalena, dentro del territorio antioqueño,
se ubica al oriente del departamento con una longitud de 200 km
y anchura de 100 km aproximadamente.
Una faja angosta, de aproximadamente 10 km de ancho, bordea la margen
occidental del río Magdalena, allí alternan zonas
planas o de poca inclinación y colinas bajas (10 m de altura).
Al noreste el valle se amplía, originando zonas cenagosas.
* La temperatura
En los países de América ecuatorial andina, la latitud
baja está compensada por las alturas sobre el nivel del mar,
desde el punto de vista de variación térmica, dando
lugar a los diferentes pisos térmicos.
Por su importancia se ha establecido una nomenclatura altitudinal
para definirlos: 1) piso cálido, 2) piso templado, 3) piso
frío, 4) piso paramuno.
Piso Cálido. Incluye al área que se encuentra entre
los 0 y los 1.000 m.s.n.m, aproximadamente una temperatura anual
de 24 °C.
Dentro del territorio antioqueño este piso se extiende por
los valles del río Magdalena, Porce, Cauca, Atrato y el valle
de Aburrá.
Piso templado. Comprende las zonas ubicadas entre los 1.000 y 2.000
m.s.n.m., una temperatura anual entre 18 y 24° C. Dentro del
departamento, el piso templado cubre las vertientes medias de los
valles del Magdalena, Porce, Cauca, Atrato y valle de Aburrá.
Piso frío. Se encuentra entre los 2.000 y los 3.000 m.s.n.m.,
con una temperatura media anual entre los 12 y 18°C. Los Llanos
de Cuiva y la zona de Santa Rosa de Osos son los lugares representativos
de este piso.
Piso Paramuno. Es el área comprendida por encima de los 3.000
m.s.n.m. con una temperatura anual inferior a los 12°C. el páramo
de Frontino es el único del departamento que corresponde
a este piso.
*
Hidrografía
El departamento de Antioquia puede dividirse en tres grandes cuencas,
la del río Magdalena, la del río Cauca, y la del mar
Caribe, las que a la vez están constituidas por subcuencas.
* Cuenca del río Magdalena
El 22% del área drenada en el departamento pertenece a la
cuenca del río Magdalena. Todas las aguas que se desplazan
por la vertiente oriental de la cordillera Central desembocan en
este río.
Los mayores afluentes del río Magdalena son de sur a norte:
el Cocorná, Nare, y Alicante.
También en esta vertiente se encuentran numerosos embalses,
entre los cuales está el de San Carlos, San Rafael, Las Playas,
San Lorenzo, cuyas aguas drenan algunos de los ríos mencionados.
* Cuenca del río Cauca
El río Cauca a pesar de ser un afluente del Magdalena, se
ha considerado como formador de una cuenca aparte, debido a la gran
área que drena en el departamento. La cuenca del Cauca cubre
el 46% del área drenada en el departamento. El río
Cauca atraviesa a Antioquia de sur a norte y vierte sus aguas al
Magdalena, en el departamento de Bolívar, 100 km al norte
del límite interdepartamental. La cuenca está formada
por las subcuencas del río Nechí y del San Juan.
Subcuenca del río Nechí. Esta subcuenca se halla en
su totalidad dentro del departamento. El río Nechí
tiene como principal afluente al río Medellín, el
cual se encañona en dirección noreste y posteriormente
el río cambia su nombre por el de Porce en el sector de Amalfi.
Tanto las aguas del Cauca como las del Nechí han transportado
aluviones auríferos, explotados en Cáceres y Zaragoza
por la población, así como por empresas particulares
extranjeras, nacionales y estatales.
* Cuenca del mar Caribe
Esta cuenca drena el 32% de la superficie departamental, y se encuentra
conformada por las subcuencas del Atrato y de la Serranía
de Abibe.
Subcuenca del Atrato. Los principales cursos de agua que forman
parte de esta subcuenca son el río Penderisco - Murrí,
que nace en el alto Careperro, cerca del límite con el Chocó,
el río Murindó, cuya longitud es sólo de 30
km.; el río Sucio, que nace en el páramo de Frontino,
desde donde viene encañonado hasta la población de
Mutatá.
Subcuenca de la Serranía de Abibe. Capta las aguas drenadas
de la serranía del mismo nombre, desde las cercanías
de la población de Mutatá, la principal corriente
de esta subcuenca es el río León, que desemboca al
sur del golfo de Urabá, después de atravesar una amplia
zona agrícola. A la costa oriental del golfo desembocan unas
corrientes menores, después de drenar la zona bananera de
Urabá. Al norte desembocan los ríos Mulatos y San
Juan.
* Vegetación
Se denomina vegetación natural o simplemente vegetación
a la cubierta vegetal que se desarrolla espontáneamente,
y que no ha tenido intervención de la mano de los humanos
y que se desarrolla de acuerdo a las características físicas
de cada región.
Los factores de la distribución de la vegetación en
los distintos paisajes no es obra de la casualidad, sino que depende
de una serie de factores entre los que se encuentra el clima, el
suelo, el relieve y la influencia de los animales.
Bosque Ecuatorial. Este piso bioclimático, ha subdividido
en bosque ecuatorial super húmedo, bosque subhigrófilo
ecuatorial y bosque tropófilo ecuatorial.
Bosque Ecuatorial Super Húmedo: se encuentra principalmente
en la región del valle del río Atrato y un pequeño
sector al nordeste del departamento en el valle del río Magdalena.
La temperatura se halla comprendida entre los 22° y los 30°C,
en estas zonas no hay presencia de épocas marcadas de sequía.
Este bosque es muy rico en árboles que pertenecen a muy diversas
familias y su particularidad es que permanecen verdes todo el año.
Algunas de las especies del bosque tropical super húmedo
son:
Nombre común: pacó, guamo, iguá, totumo, peine
mono, flechero, cativo.
Bosque subhigrófilo ecuatorial: se localiza en la vertiente
occidental del río Magdalena y en la región de Urabá
al noroeste del departamento. Las temperaturas promedias se encuentran
entre los 25° y los 30° tiene una temperatura seca que se
presenta en los dos o tres primeros meses del año.
Las especies predominantes son las siguientes:
Nombre común: ceiba, totumo, balso, guácimo, hobo,
caucho, chumbimbo.
Bosque tropófilo ecuatorial: la faja adyacente al cañón
del río Cauca, de sur a norte del departamento. Las temperaturas
medias varían entre 23° y 30°C, allí se presentan
una temporada seca mayor de cuatro meses. En la actualidad estos
bosques han sido talados y se han dedicados a terrenos de ganadería
extensiva lo cual ha ocasionado problemas de erosión en la
mayoría de las vertientes del modelado de colinas que existen
en la región.
En este bosque puede identificarse algunas de las siguientes especies:
Nombre común: pata de gallina, caracolí, guácimo
colorado, tambor, ceiba amarilla.
Bosque subandino: se extiende desde los 1.000 hasta los 2.400 m
de altura sobre las vertientes de las cordilleras Occidental y Central.
La temperatura media oscila entre 16° y 20°C. La fisonomía
del bosque subandino es semejante a la del bosque ecuatorial, pero
contiene menor número de especies con raíces en forma
de estribo y menor cantidad de lianas y epífitas leñosas.
Las especies que predominan se utilizan para la fabricación
de cercas, estacones, y la obtención de combustible como
leña y carbón. En ciertas regiones del departamento
este bosque no ha sido destruido.
Algunas de las especies existentes en este bosque son:
Nombre común: guácimo, sauco de monte, encendillo,
aguacatillo, arrayán, sietecueros.
Bosque andino: forma una faja desde los 2.400 m. hasta los 3.800
m. La temperatura oscila entre 6° y 15°C, la nubosidad y
las nieblas frecuentes contribuyen a la humedad constante.
La región de Santa Rosa de Osos y las crestas de las cordilleras
Central y Occidental pertenecen a este piso, donde los árboles
van disminuyendo de tamaño a medida que aumenta la altura
sobre el nivel del mar.
Algunas de las especies características del bosque andino
son:
Nombre común: canelo, roble, riñón, aliso,
laurel, encendillo, espadero.
Páramo:
ocupa
una pequeña área en la cordillera Occidental (Páramo
de Frontino). Este piso abarca desde los 3.800 m. con temperaturas
que oscilan entre 4°C y 12 °C. Esta es una región
desarbolda con abundante matorral.
Algunos de los géneros y especies que se encuentran son:
Nombre común: frailejones, paja paramunas, chites, uva de
monte.
Clasificación de los suelos en Antioquia
De
planicie marina. Estos suelos se ubican en zonas generalmente paralelas
a la costa (golfo de Urabá, Arboletes. La vegetación
predominante es la de manglares y otras especies hidrófilas
y halófilas.
De planicie aluvial: se encuentran dentro de esta unidad los suelos
de los ríos Magdalena, Cauca, Atrato, León, Nechí
y de otros ríos menores, además las áreas de
depresión y de las zonas aluviales, ubicados en la margen
oriental del río Atrato, y en suroeste del golfo de Urabá.
De piedemonte: situados en la región de Urabá, en
la costa Caribe y en la región del suroeste del río
Atrato..
De colinas: se encuentran en las estribaciones de la serranía
de Abibe, son bien drenados, con buena cantidad de nutrientes. Hay
también suelos de colinas a lo largo del valle del río
Cauca, desde la Pintada hasta Puerto Valdivia, y en el cañón
del río Sucio, entre Dabeiba y Chigorodó.
De los altiplanos: se encuentran ubicados en la cordillera central,
en clima frío y húmedo. En la región de Rionegro
y en la zona de Santa Rosa de Osos. Estos suelos son pobres en nutrientes.
Poblamiento
Los
estudios antropológicos estiman que los primeros pobladores
del continente americano pudieron llegar hace cerca de treinta o
cuarenta mil años, cruzando por el estrecho de Bering en
Alaska, cerca del Polo Norte. Se dispersaron por Norte y Centroamérica
y los grupos que siguieron para el sur del continente pasaron por
la zona del Darién y algunos se ubicaron en este lado del
continente sur.
La ubicación geográfica del departamento de Antioquia
hizo que fuera habitada desde épocas muy tempranas. Se calcula
que los rastros más antiguos de pobladores que se asentaron
en Antioquia datan de unos 10.500 años atrás. Varios
de estos grupos se instalaron en los valles de los ríos Magdalena,
Cauca, Porce, en el bajo Atrato y en el golfo de Urabá.
La población indígena que habitaba a Antioquia hoy
resulta imposible precisarla, algunos historiadores consideran que
era una población numerosa. (Ospina 1911) considera que ascendía
a 600.000 habitantes. Sin lugar a dudas el número de habitantes
aborígenes era grande, lo cual es posible decirlo porque
los innumerables restos de edificios, orfebrería, sepulturas
y amplias extensiones de tierra dedicadas a la agricultura, principalmente
al cultivo del maíz, que dan muestras de ello.
Las crónicas de los españoles y los hallazgos de los
arqueólogos nos dan indicios para pensar que los nativos
vivían de la pesca y la recolección de frutos, tubérculos
silvestres y raíces. También cultivaban algodón,
yuca, maíz, fique, ají, fríjol, arracacha.
Comían frutas como: piña, guayabas, aguacates, papayas,
guanábana, chontaduro, pitaya, guamas, caimitos. Algunos
como los Nutabes construían canales para abastecerse de agua
y regar los cultivos.
Las casas, el atuendo, el tipo de cerámica, los adornos de
oro, las armas y las herramientas variaban según el clima
y los recursos del sitio. Las maneras de pintarse el cuerpo y el
rostro también hacia parte de la forma de expresión
de las diferencias existentes entre los diferentes grupos dialectales.
Mantenían
un activo comercio de sal, oro, plumas, mantas de algodón,
caracoles y otros productos, con las tribus vecinas. Además
distinguían las plantas venenosas de las medicinales.
Desde niños aprendían los oficios de los mayores como
por ejemplo: fabricar ollas y vasijas de barro para cocinar y almacenar
alimentos. En algunas tribus se tejían mantas, vestidos de
algodón para tal fin tenían el volante de huso.
Tenían ceremonias religiosas, y fiestas sociales que acompañaban
con música, se han encontrado vestigios de silbatos, ocarinas,
flautas, caracoles. No se puede afirmar como tradicionalmente se
ha planteado, con base en las crónicas de los españoles
cargadas de sus propias intenciones de saqueo, dominación
y control social, que las tribus indígenas eran belicosas
y antropófogas; los hallazgos arqueológicos dan cuenta
de sociedades con una religión compleja pero de ninguna manera
partidarios de la guerra.
Se puede decir que es a partir de la invasión española
que se presentan importantes cambios territoriales, culturales y
de guerra entre las naciones habitadas por una fuerte presión
territorial que se ejerció sobre las fronteras, para realizar
la búsqueda de nuevos recursos y las expediciones para la
caza.
Los nativos extraían oro de las arenas de los ríos
y de Buriticá localizado en un cerro sobre un afluente del
río Cauca. Este río fue llamado en algunas partes
"Niyo en otras partes le decían Cogía, y en otras
Currura" (Oviedo, T) lo cual quiere decir que era conocido
por varios grupos dialectales, el lugar era conocido como un centro
aurífero y de confluencia regional, con pocos cultivos porque
su economía dependía del comercio.
La palabra carauta aparece en las tradiciones embera como el nombre
genérico de una nación sobresaliente por ser la dueña
del oro. Según los cronistas españoles los vecinos
de Dabeiba (localizada en la zona que va del río León
al Riosucio) eran los "cacicazgos" de Guaca y Nore. Guaca
era comandado por Nutibara, tenía su centro entre el valle
del río León y el valle de Riosucio. Así mismo
cobijaba la vertiente meridional de la serranía de Abibe.
Nore se localizaba en la parte alta de Riosucio y Buriticá
en la vertiente de la cordillera que cae al río Cauca.
Los vecinos nororientales de los Guaca eran los Urabá. Con
estos últimos no se entendían lingüísticamente.
Cieza de León, en sus escritos sobre su tránsito por
la Serranía que hoy llamamos de Abibe, distingue el territorio
de los Urabá del de Guaca con las siguientes palabras: "A
donde los indios están poblados tiene muchos bastimentos
y frutas, pescado y gran cantidad de mantas de algodón muy
pintadas. Por aquí ya no hay de la mala hierba de Urabá;
y no tienen estos indios montañeses otras armas sino lanzas
de palma y dardos y macanas. Y por los ríos (que no hay pocos)
tienen hecho puentes. Todos los indios que viven en estas montañas
eran sujetos a un señor o cacique grande y poderoso llamado
Nutibara" (Vargas, P. 1993)
Los indígenas que tenían cierta abundancia de oro
lo utilizaban fundamentalmente para adornarse, la orfebrería
la obtenían poniendo el metal al fuego y luego lo moldeaban
pegándole con piedras. Hombres y mujeres se horadaban las
ventanas de la nariz y se colocaban unas perillas de oro fino, también
se horadaban la ternilla de la nariz y de ella colgaban una argolla
de oro que se llamaba caracuri, en el labio inferior se horadaban
cuatro agujeros para colgarse tiras de oro de seis o siete dedos
de largo a la manera de barbas, en las orejas se colocaban aretes
de oro. También usaban pectorales de exquisita orfebrería
y expresaban sus más hondas manifestaciones artísticas
por medio de objetos hechos con el oro.
Hay
evidencias de que los indígenas creían en espíritus
bondadosos que los protegían del granizo, del rayo, del trueno
y de otros fenómenos naturales. Los sacerdotes y los curanderos
conocían los secretos de las plantas y con rituales hacían
alejar los malos espíritus. Tenían templos para adorar
a sus dioses y sus propias versiones que explicaban el surgimiento
del mundo y los seres humanos en la tierra, sus propios mitos y
sus propios símbolos que les ayudaban a mantener las relaciones
sociales y con la naturaleza.
Enterraban a sus muertos, en vasijas o en tumbas y algunos grupos
los cremaban y guardaban los retos en sus viviendas. Cuando morían
los caciques en algunas tribus los cadáveres eran envueltos
en mantas y la comunidad se reunía a beber chicha. También
en algunas tribus, como en los Guacas y Nores los enterraban con
los esclavos y las mujeres preferidas con vasijas repletas de comida
y adornos de oro para el viaje a la otra vida.
Casi todas las tribus estaban organizadas en cacicazgos, es decir,
en aldeas gobernadas por un cacique. Éste usaba vestimenta
más vistosa, collares y coronas de plumas, su vivienda era
más grande y podía tener más esposas y más
servidores. Los indios le pagaban tributo en trabajo, alimentos,
mantas de algodón, sal y otros objetos. Cuando llegaron los
españoles algunos cacicazgos se unieron para afrontar el
peligro de la invasión, también se dio el caso de
rivalidades entre cacicazgos que astutamente aprovecharon los españoles
para someter a los indígenas.
Miles de indígenas fueron exterminados por los conquistadores
españoles, tanto en franca guerra, o por el desplazamiento
forzado a territorios malsanos, diferentes o pobres en diversidad,
donde escaseaban los recursos conocidos para ellos. O fueron sometidos
a trabajos forzados como esclavos de los invasores, hasta causarles
la muerte. Con este exterminio desaparecieron lenguas, costumbres,
cosmogonías, artistas, sabios que conocían profundos
de secretos de la naturaleza, pescadores de perla, en general hombres
y mujeres que tenían una visión del mundo diferente
a la visión de los católicos y los cuales se denominaban
a sí mismos civilizados.
Otros grupos se aliaron con los españoles o fueron brutalmente
sometidos y les sirvieron como servicio doméstico las mujeres,
en las minas y trabajos del campo los hombres. Su cosmovisión
fue cambiada y se les obligó a practicar la religión
católica. Otros grupos se internaron en lugares de la geografía
que fueron inalcanzables para los conquistadores.
Indígenas a principios del Siglo XVI, en Antioquia
Norte: Nutabes, Tahamíes, Yamesies, Noriscos, Ituangos, Peques,
Ebéjicos
Oriente: Guamocoes, Punchinaes, Pantágoras, Amaníes
Centro: Aburraes, Tahamíes
Sur: Sinifaná, Armas, Cartamas, Caramantas.
Occidente: Catíos, Nores, Chocoes, Pencos, Carautas,Nitanas,
Nutabes.
Noroccidente: Urabaes, Guazuzues, Araques, Cuiscos, Guacas, Tatabes.
En Colombia actualmente habitan alrededor de 800.000 indígenas
que constituyen el 2% de la población colombiana. Están
ubicados en 27 departamentos y son 84 etnias con su propia forma
de vida.
En Antioquia viven hoy cinco etnias: Senúes, Tules, Embera
Katios, Embera Chamíes y Dobidas. Son cerca de 18.000 indígenas
y habitan en 33 municipios, en casi todas las regiones del departamento.
En la ciudad de Medellín habitan indígenas de 18 etnias
que quieren conservar su identidad y están agrupados en el
cabildo Chibcariwak a quien reconocen como gobierno.
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