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Titiribí, 1917.
Si es cierto que la literatura impresa, hecha para ser leída, tiene unas características que apareoen muy definidas, y que la que se elabora para las pantallas de la televisión o el cine tiene otras que logran sus efectos mediante las imágenes, habría que acabar concluyendo que la radio es meramente auditiva y que sus recursos para lograr los efectos propios tienen que ser especiales, adecuados a lo que es suyo.
Bajo este punto de vista habría que juzgar los (más o menos) doce cuentos que de su cosecha librificara Ignacio Isaza, destinados en principio a una transmisión radial. El libro debió tener una circulación muy cerrada porque no hemos podido hallarlo en ninguna biblioteca pública. (Dimos con uno en una biblioteca particular, autografiado para una "sobrinísima, y no nos dejaron ni tocarlo: nos lo fotocopiaron, y lo agradecimos mucho.) Isaza tenía un programa radial, con una sintonía muy amplia cuando la televisión estaba por llegar, en el cual programa hacía literatura. La mayoría de los libretos fueron propios, pero hubo también adaptaciones de cuentos de otros autores. La radio era muy experta en recursos auditivos que de algún modo ponían con mucha efectividad al lector en un entorno dado. Por ejemplo, los rumores de los ríos eran tan caudalosos y convencían tanto que úno temía mojarse, caramba.
Por supuesto, los libretos fueron, o debieron ser, algunos centenares. Los doce que mencionamos fueron aquéllos que lograron una mejor calidad, y además las suficientes características literarias para que fueran leídos sin recursos auditivos.
Empero, algunos se resienten del tratamiento. Fueron adaptaciones y tuvieron que sufrir modificaciones, perdiendo tal vez unidad, desalojada su integridad radial. Con todo, cuando menos dos de ellos obtuvieron un primer premio en conacursos de la época. Por entonces se premiaba con orquídeas de oro, o medallas del mismo metal.
Está, por ejemplo, el lenguaje "montañero", un mal vicio carrasquillesco que golpeó a tantos escritores que sufrieron la influencia del viejo de Santo Domingo. Úno duda con suficientes razones el que los antioqueños hablaran "el antioqueño" que Carrasquilla escribió en vez del "español".
Úno supone que él exageró. Que, tal vez, esa exageración haya sido adecuada para él mismo, que la ideó. Pero piensa que los seguidores se llevan, como siempre, los defectos y no las cualidades del creador.
Esa tara cargan los cuentos de Ignacio Isaza, por lo menos los que úno lee, y nunca oirá en el lenguaje radial que él tuvo para transmitirlos. Pero de eso a dejar de reconocer que era un escritor buenísimo, hay mucho trecho. Lo era. Sabía apilar un efecto sobre el otro de los que hacían la trama para que cuando fuera el final toda esa acumulación cayera sobre el lector, impactante. Sabía de las gentes: de sus munificencias y de su sordideces. De sus cotidianas cobardías minúsculas, pero también de esas desmesuradas heroicidades de vez en cuando. Y, sabiéndolas, las metía en su literatura sui géneris con resultados estupendos.
El cuento que hemos escogido para esta Antología es "Chirringo", que es el que ha aparecido en otras. Es que no hay otra opción: "Taita Grande" y "Tremedal", que serían los otros más adecuados, no dan la medida del primero, esa su cualidad de aprehender un momento de transición, semejante al que Tulio González recoge en el cuento "El Ultimo Arriero". Como en muchas otras veces de la literatura, aquí, con estos dos cuentos, excelentes ambos, cabe hablar de asuntos que concurren. Pero no de influencias en ninguna dirección.
Ignacio Isaza dejó dos novelas que no se publicaron, nos parece. Una de ellas es "Santo Cauca", de la cual en alguna vez conocimos fragmentos, y que alguno que la leyó entera recomienda con amplitudes. Es una novela de lenguaje agresivo, que arremete contra más de una convención social y un estamento de esta tierra antioqueña. Sería estupendo que pudiera recuperarse ese original que debe estar entre las cosas de alguno de sus familiares, y estudiarla en sus méritos a la luz de lo actual. Nosotros pensamos que resistiría el análisis y que pudiera lograrse su publicación con alguna facilidad relativa.
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