Miguel Ángel Osorio

  Seudónimos: "Porfirio Barba Jacob, Ricardo Arenales, Maín Xímenez, etc."


 

Santa Rosa de Osos, Antioquia, 1983 - México, 1942.

Fue maestro de escuela por unos meses en Angostura y luego soldado en la guerra civil de aquellos años. Se hizo después periodista a la largo de su periplo por Centroamérica y Colombia. Poeta por encima de todo, genio y figura de las letras colombianas como el que más. Por sus veleidades políticas, su inquieto espíritu de judío errante, su prolífico periodismo (fue fundador compulsivo de periódicos -entre ellos El Imparcial de Guatemala y Últimas Noticias de Ciudad de México -y de universidades- la Popular de Ciudad de Guatemala y otras dos, en México y en Cuba -) así como por sus espectaculares desafíos a la sociedad y comportamientos extraños, se convirtió en leyenda casi diabólica para su momento y se ganó el mote de "poeta maldito". En general se le considera el más soberbio, fascinante y desgarrado poeta colombiano, aunque la crítica a veces desdeña su acento patético y las concesiones al gusto de la época. Dio a conocer su obra en forma dispersa en toda clase de publicaciones -firmada con sus seudónimos famosos, especialmente el de "Porfirio Barba Jacob", "Maín Xímenez" y "Ricardo Arenales". Pero no logró ver el volumen perfecto y completo con que soñaba. Sus cenizas reposan, después de haber sido repatriadas, en su Santa Rosa de Osos natal donde se mantiene viva su memoria. Su poesía estremece aún al lector a pesar de los cambios de sensibilidad que se han ido operando, y su pasión por el arte, por la palabra y la poesía como vida y espíritu siguen siendo el legado para las nuevas generaciones. La bibliografía en torno a su obra es una de las más extensas. Se le han consagrado infinidad de estudios, ensayos críticos, reseñas, ediciones y reediciones especiales en Colombia y el exterior. Ha sido traducido en gran parte al inglés, francés y otras lenguas. El escritor Fernando Vallejo le dedicó el libro El mensajero (1984) quizá el mejor y más completo sobre su vida hasta la fecha.
Póstumamente se editó El terremoto de San Salvador (1961) relato periodístico, lo mismo que su correspondencia y otros artículos. Pero sus poemas aparecen en casi todas las antologías del país y de Hispanoamérica.

 

 
Obras
 

 
La canción de la vida profunda (1937)  
 
El hijo de mi amor, mi único hijo...  
 
El triunfo de la vida  
 
Los niños  
 
Murió el presidente Harding  
 
Toda la vida  
 
Triste amor  
 
Rosas negras (1932)  
 
Canciones y elegías (1932)  
 
El corazón iluminado (1942)